Hallan colibríes anidando y durmiendo juntos por primera vez- El ornitólogo Gustavo Cañas Valle halló que en una cueva en Ecuador la especie anidan y se posan de forma conjunta. Podría tratarse del primer caso documentado en el que este tipo de aves viven en comunidad.
El ornitólogo y guía de observación de aves, Gustavo Cañas Valle, descubrió que en una cueva de los Andes, en Ecuador, hay una gran cantidad de colibríes anidando y durmiendo juntos. El escenario le resultó sorprendente, pues estas aves, aunque pequeñas y delicadas, son algunas de las más agresivas.
De hecho, son específicamente territoriales con individuos de su misma familia, Trochilidae, ya que suelen competir por flores o por conseguir pareja.
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Hallan colibríes anidando y durmiendo juntos por primera vez
En la cueva, Cañas Valle identificó 23 colibríes adultos y cuatro polluelos, todos de la subespecie endémica Oreotrochilus chimborazo chimborazo, conocida comúnmente como Colibrí del Chimborazo. “Pensé: ‘Esto parece una colonia’. Eran como abejas”, publica The New York Times al ornitólogo. El hallazgo podría tratarse del primer caso documentado en el que este tipo de aves viven en comunidad, pues reta “la suposición generalizada de que los colibríes son anidadores solitarios altamente competitivos”, de según x con el artículo publicado en la revista Ornithology.
En principio, la hipótesis de Cañas Valle y de Juan Luis Bouzat, genetista evolutivo de la Universidad Estatal de Bowling Green, en Ohio (EE.UU) y coautor del estudio, era que las condiciones ambientales del volcán Chimborazo, donde encontraron a las aves, las forzaron a que se juntaran.
Allí, a más de 3.500 metros sobre el nivel del mar, hay pocas flores que les brinden néctar para conservar la energía que se requiere contra las frías temperaturas. “O te unes o pereces”, es la idea de Bouzat.
Además, “la caracterización reveló que la velocidad del viento, la temperatura, la humedad y las características del paisaje vinculadas con la disponibilidad de sustrato, la vegetación de cobertura del suelo y el agua responden a factores ambientales relacionados con la anidación, en consonancia con la hipótesis de disponibilidad limitada de sustrato”, indican los investigadores.