La IA puede salvar a las ardillas en peligro de extinción: en el Reino Unido, la coexistencia entre la autóctona ardilla roja (Sciurus vulgaris) y la invasora ardilla gris (Sciurus carolinensis) condujo a la primera al borde de la extinción.

Con tan solo 140.000 ejemplares frente a los 2,5 millones de ardillas grises, la lucha por la supervivencia de las rojas alcanzó un punto crítico.

Ante este conflicto, un grupo de investigadores apuesta por la inteligencia artificial como una herramienta clave para garantizar su conservación y el medio National Geographic de España, realizó un informe con especialistas. En este sentido, la implementación del Squirrel Agent es una respuesta innovadora para la conservación de la especie, además de un ejemplo del impacto que la inteligencia artificial puede tener en la resolución de problemas ambientales complejos.

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El algoritmo desarrollado identifica con un 97% de precisión diferencias morfológicas entre ambas especies (Genesys Engine/Emma McClenaghan)
El algoritmo desarrollado identifica con un 97% de precisión diferencias morfológicas entre ambas especies (Genesys Engine/Emma McClenaghan) (Foto: Infobae)

La IA puede salvar a las ardillas en peligro de extinción

Durante muchos años, la ardilla roja fue una especie representativa de los ecosistemas británicos. Mientras que la introducción de la ardilla gris, originaria de América del Norte, en el siglo XIX alteró profundamente el equilibrio natural. Este roedor invasor desplaza a las rojas de su hábitat, compite por recursos y actúa como portador del virus de la viruela de las ardillas, al cual las especies autóctonas no poseen inmunidad.

El impacto de esta invasión no se reduce al número de ejemplares. Las ardillas grises modifican la composición de bosques locales al consumir semillas y dañar la corteza de los árboles, afectando indirectamente los recursos esenciales para las rojas. Como resultado, las únicas poblaciones viables de ardillas autóctonas se encuentran en áreas donde la presencia de grises es mínima o inexistente.

Desafíos en la conservación

La identificación precisa de las ardillas rojas responde a un desafío esencial para los esfuerzos de conservación. Aunque su nombre indica una coloración distintiva, el pelaje de estas ardillas varía significativamente según la estación y la ubicación, proponiendo tonos que van desde el rojo hasta el negro. Esto complica su distinción con las ardillas grises, en especial para el ojo humano no entrenado.

Cualquier estrategia de protección que no resuelva este problema está destinada al fracaso, como destacan los conservacionistas. La capacidad de diferenciar ambas especies es esencial para monitorear su distribución, implementar planes efectivos de reintroducción y alimentación que eviten interferencias con las ardillas invasoras.

Solución propuesta por la inteligencia artificial

Ante la complejidad que implica la conservación de las ardillas rojas, un equipo de estudiosos del Reino Unido desarrolló una herramienta innovadora basada en inteligencia artificial (IA) llamada Squirrel Agent (Agente Ardilla). Este algoritmo permite discernir con una precisión del 97% las diferencias entre las ardillas rojas y las grises, lo que representa un avance importante para los programas de conservación.

El sistema se basa en el análisis minucioso de cualidades anatómicas, como la forma de las orejas, la longitud de la cola y el tamaño del cuerpo, rasgos que resultan difíciles de distinguir para el ojo humano.