¿Cómo cuidar tu salud emocional durante un eclipse de Luna Llena?: un suceso celestial de este tipo responde a un evento cósmico poderoso, cargado de energía con la capacidad de generar efectos en el cuerpo y en la mente de las personas.

Al igual que las mareas se agitan y los animales buscan refugio, nosotros también podemos sentir la necesidad de escondernos, aislarnos o hacer una pausa introspectiva. Es un momento de profunda sensibilidad, donde pueden aflorar emociones intensas, recuerdos o cambios internos.

Un eclipse es un fenómeno astronómico que ocurre cuando un cuerpo celeste (como la Luna, el Sol o la Tierra) pasa a través de la sombra de otro cuerpo, bloqueando parcialmente o completamente la luz de una estrella (en la mayoría de los casos, el Sol).

También te puede interesar: Eclipse lunar: ritual para aprovechar su energía

Prácticas para equilibrar la energía emocional

Fuente: INFOBAE

tipos de eclipses

Este eclipse no es para temerlo, sino para aprovecharlo como un portal de transformación. Si te permites sentir, soltar y equilibrarte, puede convertirse en un poderoso renacer emocional.

  1. Eclipse solar: ocurre cuando la Luna pasa entre la Tierra y el Sol, bloqueando la luz solar y proyectando una sombra sobre la Tierra. Esto puede ser un eclipse total, parcial o anular, dependiendo de la alineación precisa.
  2. Eclipse lunar: ocurre cuando la Tierra pasa entre el Sol y la Luna, proyectando su sombra sobre la Luna. En este caso, la Luna puede adquirir un tono rojizo debido a la luz del Sol que se refracta a través de la atmósfera terrestre.

¿Qué sucede con la alineación a nivel astronómico?

En un eclipse, los tres cuerpos (el Sol, la Luna y la Tierra) deben alinearse de manera casi perfecta en una línea recta. Esto es un evento relativamente extraño, ya que la órbita de la Luna no está perfectamente alineada con la de la Tierra alrededor del Sol. La órbita lunar está inclinada unos 5 grados respecto a la órbita de la esfera terrestre, lo que significa que, normalmente, el astro nocturno pasa por encima o por debajo del Sol durante sus ciclos, evitando un eclipse.

En un eclipse solar, la alineación es la siguiente:

En un eclipse lunar, la alineación es: